jueves, 6 de marzo de 2008

Aquí "HAY GATO ENCERRADO"

Se dice que "hay gato encerrado" cuando se quiere significar que hay algo oculto, que seguramente es valioso (actualmente, en general, la frase alude a datos o información).

Esta frase tiene su origen en España, pues durante el Siglo de Oro era común que el dinero se guardara en bolsos o talegos hechos de piel de gato.

Por extensión, también se les llamó gatos a los ladrones y rateros; por eso dice Quevedo, hablando del dinero:

"Por importar en los tratos
y dar tan buenos consejos,
en las casas de los viejos
gatos le guardan de gatos."


El diccionario de la Real Academia Española dice que "gato" era el talego y también el dinero que se guardaba en él. Sin embargo, supone esta editora que eso sería así en España, porque desconoce que aquí (en la Argentina) se haya usado el término gato en esa acepción.

Pero los tiempos han cambiado, y aquí y ahora solo les llamamos gatos a los gatos, a cierto baile y a su música, y a los ‘criques’ usados para levantar cosas pesadas; claro que eso en sus formas puras. En cuanto a las otras, sabemos que se les llama así a cierta índole de señoritas, lo cual no está mal, después de todo, pues en lenguaje coloquial también se le dice gato a quien es hábil para lograr lo que quiere con engaños y ardides; y eso sin contar con que las devandichas señoritas suelen salir de noche, igual que los felinos.

Y ahora, por favor, miren de nuevo la foto... aun las personas a quienes no les gustan los gatos, tengan la bondad de hacerle el gusto a esta "probe editora galega". Observen y traten de comprender.
Si alguien no logra darse cuenta de lo que la imagen denota, sepa que cuenta con toda la compasión de quien esto escribe...
Y si alguien piensa que tiene derecho a matar para adornarse con un bolso, un gorro, un abrigo de piel, etc., de gato o de cualquier otro animal, por favor, avise -siempre es bueno conocer la calaña de la gente con la que uno trata-.

Comentario:
Esta editora, de ancestros hispanos, siempre sostuvo que los españoles fueron y son basura (desde luego, hay excepciones); y que siguen siendo tan crueles como en los tiempos en que disfrutaban viendo cómo las personas con peor suerte que ellos ardían en las hogueras, en las que también quemaban gatos. Ellos gozaban y gozan con la sangre derramada... ¡de otros! Tanto, que continúan con las corridas de toros.
Por eso esta editora sostiene que son basura. Y lo hace desde sus raíces hispanas, ¡que quede claro!

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COMENTARIOS DE LOS LECTORES

Sra. Editora:
Yo del coloquial ese del que usted habla conozco poco... supongo que es el idioma que se chamuya en el Moyano o en el Borda... [se trata de hospitales psiquiátricos que existen en Buenos Aires].
Lo cierto es que se usa también la palabra gato inmediatamente después del vocablo pobre (usté dirá quién adjetiva a quién), y no me haga decir qué es lo que significa pues es "de público y notorio", según la inveterada fórmula utilizada por mi amigo El Alacrán.
Omitió también usté la acepción lunfarda con la que se nombra al postizo o peluquín.
Atentamente,
Juancitodebuenosaires.

Tiene razón. (N. de la E. i R.)