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jueves, 22 de enero de 2009

El Louvre – PEINES DE COEUR D’UNE CHATTE ANGLAISE, de Balzac

“El Louvre, inspiración para la ficción”

“El museo parisino encargó a seis escritores que escriban textos a partir de diversas obras maestras del arte que posee la institución.”
Así dice una nota aparecida hoy (22/01/09) en lanación.com/cultura.

“París, 21 ene (EFE).- El Louvre presenta hoy la obra de seis autores a quienes encargó la escritura de otras tantas piezas de ficción, a condición de que enfocasen su inspiración en relación con alguna de las obras que expone el museo.”

“En un comunicado, el Louvre recordó que la experiencia no es totalmente inédita pues autores como Marcel Proust, en su libro "En busca del tiempo perdido", ya utilizaron el arte, en concreto de Vermeer, como elemento de inspiración literaria.”

Es cierto que el recurso no es nuevo, pero es interesante. En 1840/42 un editor de París, Hetzel, pidió a varios escritores que escribieran historias cortas basadas en los dibujos de animales de un extraordinario ilustrador francés: J. J. GRANDVILLE.
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Entre los convocados, el más famoso era BALZAC, y suyo es el relato “PENAS DEL CORAZÓN DE UNA GATA INGLESA”, que a su vez fue inspirador de una ópera del argentino Alfredo Arias.

La obra de Balzac no se consigue por ahora (excepto en francés), pero sé de buena fuente que está a punto de aparecer (casi seguro en la Feria del Libro) una edición en castellano, con los grabados de Grandville.

Habrá que estar atento; conozco el texto y es excelente (tiene humor, ironía – se burla de la respectability inglesa de la época) y las ilustraciones son bellísimas.

domingo, 24 de febrero de 2008

El Unicornio

Personas suspicaces, desconfiadas y, tal vez, mal intencionadas, que ponen en duda hasta la veracidad de la palabra escrita, han afirmado –y afirman– que los unicornios son animales sobrenaturales, lo que vale tanto como decir que no existen.

Borges dice que: "En la enciclopedia de Isidoro de Sevilla, redactada a principios del siglo VII, se lee que una cornada del unicornio suele matar al elefante".


Lejos del ánimo de esta editora el pretender enmendarle la plana al Maestro, pero desea transcribir a San Isidoro, que estrictamente dice:

"Griego es el nombre del rinoceronte, que en latín viene a significar ‘un solo cuerno en la nariz’. Se le conoce también como ‘monóceros’, es decir, ‘unicornio’, precisamente porque está dotado en medio de la frente de un solo cuerno de unos cuatro pies de longitud, y tan afilado y fuerte que lanza por alto o perfora cualquier cosa que acometa. Es frecuente que trabe combate con elefantes, a quienes derriba infiriéndoles una herida en el vientre. Es tan enorme la fuerza que tiene, que no se deja capturar por la valentía de cazador alguno; en cambio, según aseguran quienes han descrito la naturaleza de los animales, se le coloca delante una joven doncella que le descubra su seno cuando lo ve aproximarse, y el rinoceronte, perdiendo toda su ferocidad, reposa en él su cabeza, y de esta forma adormecido, como un animal indefenso, es apresado por los cazadores."


"El Rinoceronte", de Durero (grabado en madera, 1515).


Borges cita, además, este párrafo, referido al unicornio chino:
"En la Anthologie raisonnée de la littérature chinoise (1948), de Margouliès, figura este misterioso y tranquilo apólogo, obra de un prosista del siglo IX: Universalmente se admite que el unicornio es un ser sobrenatural y de buen agüero; así lo declaran las odas, los anales, las biografías de varones ilustres y otros textos cuya autoridad es indiscutible. Hasta los párvulos y las mujeres del pueblo saben que el unicornio constituye un presagio favorable. Pero este animal no figura entre los animales domésticos, no siempre es fácil encontrarlo, no se presta a una clasificación. No es como el caballo o el toro, el lobo o el ciervo. En tales condiciones, podríamos estar frente al unicornio y no sabríamos con seguridad que lo es. Sabemos que tal animal con crin es caballo y que tal animal con cuernos es toro. No sabemos cómo es el unicornio."


Por su parte, Dn. Sebastián de Cobarruvias lo describió en su Tesoro de la Lengua Castellana o Española –el primer diccionario del idioma–, en 1610, y dice textualmente:

"UNICORNIO. Es un animal feroz, de la forma y grandor de un cavallo, el qual tiene en medio de la frente un gran cuerno, de longitud de dos codos. Está recebido en el vulgo que los demás animales, en las partes desiertas de África, no osan bever en las fuentes, por temor de la ponzoña que causan las serpientes y animales ponzoñosos, esperando que venga el Unicornio y meta dentro dellas el cuerno, con que las purifica. (...) El vulgo tiene también recebido dél, que si vee una donzella, se le domestica y se recuesta sobre sus faldas y, adormeciéndose en ellas, los cazadores llegan y le prenden, y por esto es symbolo de la castidad. Muchos otros animales ay que, por tener un solo cuerno, se podían llamar unicornios; pero éste para con nosotros se alzó con el nombre. Ay dél muchos hierolíficos, que por no ser molesto no los refiero aquí."
(A éste le pasaba como a la editora: tenía miedo de resultar plomizo).

Las definiciones son claras. Tanto San Isidoro como Cobarruvias describieron al unicornio con precisión. De Isidoro rescatamos que el unicornio es un rinoceronte, y tanto él como Cobarruvias nos cuentan qué ardid debe utilizarse para cazarlo.
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"La dama y el unicornio", c. 1602, fresco, Palacio Farnese (Roma),
atribuido a Domenichino (1581-1641), prominente pintor del Barroco italiano.
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Pero un siglo antes de que Cobarruvias lo describiera, Rafael retrató a un unicornio en el regazo de una dama.
Por el tamaño, el animal es más bien parecido parecido a un potrillito (¡de pony!) que a un rinoceronte, por suerte para la bella que lo tiene en brazos.
Y esta editora i responsable sostiene que si Rafael tuvo a un unicornio posando para él, entonces quiere decir que estos animales existían (concedamos que ahora no se los ve, pero pueden haberse extinguido).
De no ser así, estos tipos tienen que haber sido muy fantasiosos o haber estado macaneando.
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"La dama y el unicornio" (1505-1506) es una obra típica del Renacimiento italiano, pintada por Rafael Sanzio o Rafael de Urbino, quien vivió entre 1483 y 1520. Es un óleo sobre lienzo, de 67 x 51 cm, y está en la Galería Borghese (Roma).
En ella, la joven está situada ante una logia con columnas, que permite ver detrás el paisaje.
La composición tiene cierta semejanza con "La Gioconda" (1503-1506), pintada por Leonardo da Vinci (1452-1519), un óleo sobre tabla, de 77 x 53 cm, que está en el Museo del Louvre (París).
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Y ahora la i responsable -que espera hayan disfrutado de las imágenes y del texto-, tomando ejemplo de don Cobarruvias, por no ser molesta, hace mutis.


domingo, 10 de febrero de 2008

El sueño de la razón produce monstruos

Francisco Goya y Lucientes (1746-1828)

Nació en Zaragoza, donde se inició como aprendiz de pintor hasta 1763, año en que viajó a Madrid; allí realizó sus primeras obras religiosas e ingresó en la corte. En 1789 Carlos IV lo nombró pintor oficial de Palacio. Entre 1800 y 1803 realizó dos de sus cuadros más célebres: La Maja desnuda y La Maja vestida; y luego de la ocupación francesa pintó Los fusilamientos del 3 de mayo, su pintura más famosa. En 1824 se exilió en Burdeos (Francia), donde murió.

Una enfermedad lo dejó completamente sordo y marcó un punto de inflexión en su carrera. Sus aguafuertes, desligadas de la representación histórica, del realismo costumbrista, de la finalidad discursiva, inauguraron en el arte la modernidad.

Hacia finales de 1780 comenzó a grabar la serie de planchas conocida como "Los caprichos" (caprichos era la denominación general de fantasías, sátiras, comentarios burlones).

En ellos, escenas con personajes deformes, demoníacos, representan los vicios y la sinrazón.

El Capricho 43 - El sueño de la razón produce monstruos -considerado por muchos críticos como el más claro precedente del surrealismo-, muestra los monstruos que afloran del inconsciente -del hombre y de la sociedad- cuando la razón se adormece.

COMENTARIOS DE UN LECTOR

Hola, Viviana... gracias por tu mensaje... Creo que hubo una malinterpretación de mis palabras o yo me expliqué mal, demasiado corrido, era madrugada y estaba cansado... Lo que te decía o quería decirte es que el comentario que tú hacías de Goya, era "estúpido" (perdona por usar esa palabra)... que la obra y el sentido de Goya son tan grandes y tan profundos, tan sublimes acaso en algunos momentos, que esas frases que habías compuesto acerca de él en vez de ser un homenaje lo mancillaban, que lo empequeñecían y alteraban sustancialmente... Que para un gran hombre y artista como Goya hay que esforzarse como él, intentar entrar en su alma, en su significado, con palabras grandes... o por lo menos sentidas pero también las adecuadas, las necesarias, las que son... no con caricaturas... Por favor, si no puedes hacerlo tú personalmente búscalas en otra mucha gente que ha escrito de Goya no sólo con pasión sino también bien, con rigor y con belleza literaria... Y si quieres hacerle un homenaje de verdad pon sus obras en silencio... y mientras tanto busca, lee, aprende, aprende a escribir y a expresar tus sentimientos con tus mejores palabas... Eso quiero decir, Goya se lo merece... los que leemos y escribimos nos lo merecemos... tú te lo mereces por tu sensibilidad, pero también porque aprecias la belleza y estás contra la estupidez... A veces las palabras son tan estúpidas como las personas... Gracias... No hace falta que pongas esto en tu blog... es una cosa para ti... Saludos afectuosos... Pau